Julio 2010
La subjetividad en tiempos de consumo.
Cuando uno se propone abarcar fenómenos contemporáneos desde el ámbito “psi” en general se encuentra con una doble dificultad: Por un lado no puede dejar de invocar sus propias experiencias y vivencias en relación a esa realidad; por el otro, y consecuencia de lo anterior, corre el riesgo de terminar sin abarcar nada más allá de la frustración por lo cotidiano en su versión de descarga o catarsis. Para evitar estos riesgos y en la esperanza de aportarles algo nuevo, trataremos de pensar el fenómeno del consumo tal como lo vivimos hoy, e intentaremos llevarlos por un camino algo siniestro -para no decir del todo- que es el del deseo humano que, cada vez más, se sostiene en una creencia que se subvierte, transformándose en una cuestión de “crédito”.

Diciembre 2009
Los humanos somos seres virtuales
La virtualidad no comienza con la computación porque el hombre desde siempre tiene una existencia virtual, ella es constitutiva de la experiencia. La representación cotidiana diferencia lo real de lo que es virtual. Decimos que algo es real cuando se puede sustancializar y ubicar espacio-temporalmente mientras que lo virtual nos hace pensar en un ser humano que no está en un espacio y un tiempo “real”. Los objetos virtuales serían aquellos cuya existencia es ilusoria y es creada por aparatos tecnológicos que tienen una enorme capacidad de almacenamiento y procesamiento de la información. Filmes como Matrix, eXistenZ, Dark City y Nivel 13 son ejemplos claros de lo que comúnmente se denomina “virtual”.

Agosto 2009
HOMBRE INTEGRO Y AMOR SOCIAL
Cuando no se tiene la menor disposición de ver las necesidades del otro como uno pretende ver las suyas, se corre el riesgo de formar parte de una sociedad individualista, sin corazón.

Abril 2009
Turbulencias
La situación de turbulencia que estamos transitando, como emergente de la crisis financiera nos invita a remitirnos en forma directa en su etimología con distintas acepciones la raíz latina “turbus” que es traducida por “confusión “ y “ ulentus “ por “ abundante “.
Una abundante confusión nos visita e intenta ser sobreseída , es decir liberado y quedar libre de responsabilidad a través de los mágicos avatares del “libre mercado “…
